Vaya momento más molesto. Lo peor que se le puede preguntar a una pareja que acaba de romper es quién lo dejó, pero resulta que con Najwa Nimri y Carlos Jean sucede exactamente lo contrario.
No soportan tener que explicar quién de los dos llamó al otro para volver. «Con lo bien que ibas? ahora a tu entrevista le quitamos un punto», dice Najwa con ese tono tan inquietante como seductor. Luego, silencio sepulcral. Parecen entenderlo como un «¿quién necesitaba más al otro?», pero, después de hacerles ver que detrás de la pregunta no hay ninguna maliciosa insinuación, ellos se relajan, aseguran que su regreso «ha sido por culpa de Daniel Calparsoro», y siguen hablando de «Till it breaks», el disco que presentarán el próximo jueves.
El guitarrista-productor asegura que «una de las principales novedades es que ya no utilizamos ocho millones de instrumentos; decidimos quedarnos con seis. Eso sí, como siempre, yo me he encargado de la música y ella de las letras». «Pero yo tenía mucho trabajo hecho, escribí las letras con mucha antelación», dice Najwa, que vuelve a quedarse extrañamente callada cuando escucha un piropo sobre su último álbum como vocalista. Su compañero clarifica el embrollo: es una cuestión de ego. «Hombre, yo creo que ha estado muy bien en todos sus discos, no sólo en éste?». De nuevo, sube la temperatura; pero otra explicación alusiva a la nueva actitud de la cantante -casi punk- en «Till it breaks», y las aguas vuelven a su cauce. «No te había entendido. Sí, es cierto, estoy como más rebotada que antes, más en plan: ?¡Uuaaahhhh!?».
«Ahora somos una banda» La nueva entrega de lo que otrora fue un dúo -«ahora somos una banda», asegura la actriz- ha supuesto una inyección de aire fresco en la discografía de Najwajean, hasta hoy muy ceñida a la electrónica. «Till it breaks» es lo que llaman «orgánico»; es decir, rockero, pero de un modo sorprendente, con algunos riffs de la onda shock rock y atmósferas góticas, reflejadas en una portada vampírica. «No estoy seguro de qué es el rock gótico -dice Carlos-, ¿no será como Evanescence?». Ahí sí que parece que la entrevista va a terminar de un momento a otro, pero tras otra urgente aclaración, Najwa comprende y convence a su compañero: «No es eso, tío. El rock gótico es buena onda, Carlos, hazme caso. A mí me encanta que alguien haya entendido así las canciones. Hay varias de ellas en los que los tiros van por ahí, como ?For me tonight?, que va de dos dioses que van volando como vampiros, y la letra dice: ?Voy a destruirlo todo, me voy a hacer amigo de las sombras y los fantasmas...?. Estoy flipada con ese tema» (risas). «Hemos utilizado semitonos, disonancias, acordes que dan miedo. Un poco rollo David Lynch», concede él.
Los momentos de la composición de los temas debieron ser impagables: «Bebimos mucho, por un tubo, nos reímos más, y cuando queríamos desconectar nos íbamos a la playa», cuenta Najwa. «Y el resultado ha sido acorde a nuestra actitud, a nuestra forma de hacer las cosas, todo en directo -continúa su compañero-. Nos han pedido muchas veces que hiciéramos un disco como éste, así de rockero. De todas formas, sólo nos hemos cambiado de vestido, ?Till it breaks? sigue siendo Najwajean».
|